Mi viaje a Venezuela después de emigrar - Parte 1
- mgpinango
- 25 may 2023
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 2 dic 2023
Hace 1 año de mi viaje a Venezuela después de 4 años de emigrar. 🚀
Eran dos semanas de viaje que se convirtieron en dos meses, pero eso lo entenderás en la segunda parte de este escrito y no en este.
En Marzo del año pasado sentí que debía volver a Venezuela de vacaciones. Realmente fue una sensación fuerte. Tenía meses con la idea, pero ese día tomé una decisión que agradeceré toda mi vida.
Recuerdo el día del viaje con mucha emoción. Estaba en el avión con el corazón latiendo fuerte y un poco nerviosa. Escuché finalmente las palabras mágicas “Bienvenidos a Caracas, Venezuela”, la emoción me invadió por algunos segundos y sentí nerviosismo de llegar a lo que siempre ha sido mi casa. Empecé a sentir algo muy extraño, muy parecida a esa sensación de llegar a un lugar que no conocía. 4 años y medio habían pasado después de la gran decisión de dejar mi país.
Recorrí las mismas calles que me vieron crecer y mi vida pasó a través de mis ojos en segundos. Empecé a recordar y a revivir a los que ya no están, casi como si la conexión al otro mundo estuviera abierta. En 4 años perdí a mi abuelo y a mi mejor amiga, sin posibilidad alguna de despedirme físicamente de ellos.
Sentí que estaba explorando un espacio que creía conocer. Llegué a mi casa, nuestro paraíso, ese espacio que siempre ha tenido una magia increíble, inevitable no emocionarme y soltar un par de lágrimas. Vi a mi mamá y sonriendo le dije “Es emocionante”. Subí las escaleras y llegué a mi cuarto, ese cuarto que luego se había convertido en un espacio lleno de recuerdos.
La sensación extraña de que ahora tengo dos cuartos, dos espacios míos, y dos casas… una en Venezuela y la otra en Chile.
Ese mismo día sorprendí a una amiga de la vida. El mundo se queda en pausa cuando uno da una sorpresa así… a los minutos llegaron mis tíos del alma y los gritos de emoción dijeron todo lo que habíamos guardado por años.
Vi a mi abuela, entre algunas lágrimas y sonrisas me vi a mi a través de ella, entendí que los años han pasado y las historias están guardadas en sus recuerdos. Me despedí sin saber si volveremos a vernos en el plano físico.
Las calles están vivas… el calor de la gente sigue estando, a veces la ciudad va a un ritmo diferente al que recordaba. Las personas están a su propio andar, con calma, a veces con cierto letargo, casi como aquellos que han tenido que luchar con tantas cosas y aún siguen estando vivos.
A la semana fuimos a la playa, al llegar al mar sentí que el mundo me devolvía lo mucho que añoraba las playas venezolanas. Poder estar en su calidez y sentir esa fuerza de la vida marítima tan cerca. La gente cercana, simpática, todos se atreven a conversar casualmente y yo sintiéndome un poco más turista de lo que en realidad soy estando en mi propia casa.
Al poco tiempo entendí que este viaje tuvo una razón mayor y hoy tiene mucho más sentido que nunca. Vine a mi país con una misión que no sabía hasta ya estando ahí… y esto te lo contaré en un próximo post!
Continuará… ‼️




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